Aquí pueden ver a Igor disfrutando de la nieve...

Muchas veces me llaman personas que quieren conseguir que su perro "se porte bien", pero no están dispuestos a sacarlos a pasear siquiera y buscan en el adiestramiento la "milagrosa solución". En el parque he visto a muchos perros que jamás han recibido una instrucción formal y sin embargo corren sueltos, obedecen a sus amos y comparten con otros perros sin mayor problema... También he visto perros adiestrados, que saben hacer complicados ejercicios y trucos, pero que ni siquiera pueden andar por la calle porque escapan o se pelean con cuanto perro ven.
El adiestramiento es una ayuda para conseguir un perro educado, pero no es lo único. Para mi, lo más importante es que un perro tenga el ejercicio adecuado, pueda compartir y socializar con otras personas y perros y pueda acompañarme a muchos lugares sin provocar problemas.
Si el adiestramiento sirve para que las personas salgan más con sus perros, los lleven de viaje y pasen buenos momentos juntos; entonces mi trabajo ha valido la pena. Hoy la historia de Igor me puso contenta y espero no encontrarme con personas que quieren adiestrar a sus perros solo para dejarlos en el patio.