Conocí a Marco, Alicia y a la Jacinta en el taller de adiestramiento con clicker que hicimos en el mes de agosto de 2005; era apenas una cachorra y sus "papis" ya estaban super preocupados de su educación. Los he podido conocer ahora en el mundo del agility y creo que la Ja tuvo mucha suerte de tener una familia como esta, fue super querida y no hubo tiempo para aburrirse. El Bullterrier no es una raza que se vea mucho en el agility y gracias al cabeza dura de Marco y al amor incondicional de la Ali, fue una estrella en el agility nacional, compitiendo incluso fuera del país.
La recordaremos con cariño porque sin querer nos involucramos de tal manera, que ya les conocemos las mañas y los gustos a todos los perros que rodean nuestra vida y el agility. Es inevitable sentir su partida, porque gracias a estos peluditos conocemos a sus locos humanos.
Un abrazo a Marco y Alicia, que la penita pase y se queden con los lindos recuerdos de una gran perrita.









